El maya yucateco es una lengua amerindia derivada del tronco mayense, que se habla principalmente en los estados mexicanos peninsulares de Yucatán, Campeche y Quintana Roo, así como en menor grado en Belice y algunos poblados del norte de Guatemala. Es conocida comúnmente como maya, aunque muchos lingüistas emplean el término maya yucateco para distinguirla de otras lenguas mayenses.
Según datos del XII Censo General de Población y Vivienda del INEGI, en territorio mexicano la cantidad de mayahablantes es de 800.291, lo cual la coloca como la segunda lengua indígena con mayor número de hablantes en toda la república mexicana, después de la lengua náhuatl. En Belice, de acuerdo con datos de 1991, era hablada por unas 5000 personas y en Guatemala se registran unas 700 en el borde fronterizo con Campeche y Quintana Roo, México.
La lengua maya es ampliamente utilizada y enseñada en las regiones señaladas, particularmente en Yucatán, existiendo incluso academias que se dedican exclusivamente a su difusión.
A partir de la creación de la Ley General de Derechos Lingüísticos en 2003, el maya yucateco, al igual que el resto de las lenguas indígenas originarias de México, es reconocida como lengua nacional
http://www.famsi.org/reports/96072/grammar/index.html
domingo, 20 de enero de 2013
Copto
La lengua copta es una lengua emparentada con el antiguo egipcio hablada en el Egipto desde el siglo III a. C. que usa la escritura demótica y el alfabeto copto. Este último se basa ampliamente en el alfabeto griego, junto con algunas letras propias de la escritura demótica utilizadas para representar varios sonidos no existentes en el alfabeto griego. Como lengua cotidiana tuvo su apogeo desde el siglo III hasta el siglo VI. En la actualidad perdura sólo como lengua litúrgica de la Iglesia Copta que se había separado de la Iglesia Bizantina hacia el siglo V.
Los dos principales dialectos son:
Boháirico, dialecto principal del Bajo Egipto. La actual lengua copta litúrgica proviene de este dialecto.
Sahídico, dialecto principal del Alto Egipto, que había sido la variante particular de copto hablado en la ciudad de Tebas. La literatura copta más antigua conocida tiene su origen en el dialecto sahídico.
euskerra unificado
Cuando en 1960 el actual presidente de la Academia de la Lengua Vasca, Jean Haritschelhar, tomó en Baigorri (País Vasco Norte) posesión de su puesto como simple miembro de la misma, el entonces presidente, P. Lojendio, le dio la bienvenida con un discurso en dialecto guipuzcoano. El nuevo académico fue presentado por M. Lafont en dialecto suletino, mientras la primera lección magistral del entrante se realizó en dialecto bajonavarro. Esta postura pública de la Academia, que en la práctica denigraba los pasos avanzados hacia la unificación lingüística, provocó posteriormente (1962), la petición de dimisión de dos colaboradores representativos de la misma Academia: P. Xarriton y Txillardegi.
En la misma línea, y a partir de 1963, comenzó a reunirse en Baiona (País Vasco Norte) la llamada Euskal Idazkaritza (Secretaría Vasca) que, con representantes de todos los dialectos, comenzó la ardua tarea de unificar el verbo vasco . Otros grupos y personas participaron activamente desde distintas referencias en el proyecto de dar salida a esta necesidad común. Deben ser subrayados los trabajos antes citados de Mirande y Peillen en París, de X. Kintana, G. Aresti e I. Berriatua en Bizkaia, así como las revistas Jakin en Gipuzkoa y Anaitasuna en Bizkaia.
El hecho de que el trabajo de todos estos grupos nuevos pusiese en peligro la hegemonía político-cultural del nacionalismo tradicional provocó una enconada reacción en contra de la unificación lingüística, cuyo análisis pormenorizado, aunque inicialmente avanzado está todavía por hacer, pero que indudablemente arrojará mucha luz sobre la historia reciente de nuestro pueblo
Por fin, el resultado de las reuniones técnicas de Baiona fue consensuado socialmente en la reunión celebrada el 29 y 30 de agosto de 1964 en dicha localidad. De esta manera, L. Mitxelena, académico y lingüista de prestigio reconocido, tomó en sus manos los acuerdos básicos para presentarlos posteriormente en la propia Academia (revista Euskera, 1968, pgs. 139, 205, 206 y 216).
Las decisiones en este sentido, sin embargo, seguían retrasándose, de tal manera que los más conocidos representantes de la nueva literatura vasca tuvieron que reunirse en la población de Ermua (Bizkaia) el 28, 29 y 30 de junio de 1968, y "juramentarse" a favor de la unificación de la lengua literaria común .
La celebración de las "bodas de oro" de la Academia fue el ámbito en el que se decidió abordar definitivamente el tema. Como consecuencia, en el otoño del 68 se decidían las bases para la unificación lingüística tomando como punto de partida el trabajo de L. Mitxelena, que a su vez recogía los acuerdos de Baiona (1964) y las razones de Ermua (1968) .
Tal como hemos comentado anteriormente, la presión de los grupos tradicionalistas del nacionalismo se oponía a una unificación lingüística que traía consigo el concepto moderno de nación frente al de localismo . La "inteligentsia" española y francesa, por su parte, no había visto nunca con buenos ojos la unificación de una lengua que se hablaba por igual en los dos Estados . Es así que el llamado euskara batua fue, en un principio, denigrado y perseguido desde distintos planteamientos de fuerte implantación cultural tradicionalista.
El propio presidente de la Academia durante estos años, M. Lekuona, no cumplía las prescripciones a este respecto de la misma, lo que ocasionaba no pocos conflictos. Las presiones llegaron al extremo de posibilitar el que, en una nueva reunión (Bergara, 1978) la Academia de la Lengua Vasca revocara de un modo lingüísticamente arbitrario algunos de los acuerdos de unificación anteriores, provocando así el consiguiente malestar entre los que habían trabajado para ellos, pero contentando las presiones del nacionalismo conservador que, a pesar de todo, siguió su particular lucha contra el batua .
A pesar de todo ello, dos vías de trabajo educativo han posibilitado que esa reacción no tuviera los efectos pretendidos. Antes al
contrario, se puede decir que, no obstante lo reciente de estos enfrentamientos y polémicas, la implantación del euskara unificado es hoy una realidad incontestable. A ello, como hemos dicho, ha contribuido por una parte la ingente labor de alfabetización de adultos llevada a cabo desde el año 1968 , y por otra, el desarrollo progresivo de las escuelas vascas y/o Ikastolas .
En ambos casos nos encontramos con fuertes movimientos sociales que han sabido superar las trabas impuestas por el nacionalismo tradicional, tanto a nivel ideológico-lingüístico, de la manera que aquí se ha explicado, como al nivel de las trabas institucionales, de la forma que en otros foros he tenido la oportunidad de sacar a la luz .
No puede comprenderse ni la discusión lingüística ni la realidad de la actual implantación del euskara unificado si se obvia la referencia a la fuerte presión social que, aglutinada en torno al concepto moderno de nación, ha abolido/superado la utilización pública de los registros dialectales. Queda mucho por hacer , pero la lengua utilizada en los siete territorios históricos del País Vasco es una lengua estandar que produce ciencia y literatura a un nivel tendente a la normalización Los hablantes de ambos lados del Pirineo tenemos desde 1990 un mismo periódico sólo en nuestra lengua que, a pesar de no estar subvencionado debidamente por las Administraciones estatales ni autonómicas, tiene una difusión nada despreciable en relación a los porcentajes de alfabetización .
En definitiva, de la misma manera que la unificación de la lengua, por encima de las propias formas de la administración actual, está, cada vez más, posibilitando la unificación de los vascos, las ideas sobre la unificación política del País Vasco determinaron los pasos para acometer la unificación de la lengua literaria común . Y si eso es claro, como aquí hemos intentado probar en lo que se refiere a los problemas de corpus lingüístico, lo es mucho más al referirnos a las eventualidades del estatus de la lengua en la educación.
bermioera
Egaña comenta la pérdida de flexiones en el verbo de Bermeo, «ez dogu era guztiak erabilten»; el
desuso de las flexiones familiares, «ika erea galdu da», la deducción de las flexiones de pretérito a partir
de las de presente,
nai «yo soy»; naien «yo era» (en el cuadro pone naitsen)
dot «yo lo he»; doten «yo lo había».
Muestra los procedimientos que emplean los bermeanos para suplir la carencia de algunas flexiones,
como, por ejemplo, la 1I-15-r. En este caso, para expresar «tú me llevarás», en lugar de eroango gaitusu
(o gosus), dicen erungosu gu, e incluso llegan a utilizar una frase distinta en sustitución erungosu gu?,
tal como bakosu guretsako lekurik ela? «¿tiene(s) sitio para nosotros?».
Características de las formas verbales de Bermeo (aunque no exclusiva de esta subvariedad) es la
presencia de -s- en las flexiones intransitivas bipersonales (nor-nori) con objetos idirectos de primera
persona del singular y del plural, dxast «él mes es», dxasku «él nos es»; así como también la pluralización
del objeto indirecto, mediante -ie, tanto en las flexiones bipersonales del intransitivo (nor-nori), dxatzo
«él le es», dxatzoie «él les es»; como en las flexiones transitivas tripersonales (nor-nori-nork), tzo «él se
lo ha (a él)>>, tzoie «él se lo ha ( a ellos)>> o la pluralización del sujeto en el transitivo, tanto en las flexiones
bipersonales (nor-nork), dau «él lo ha», dauie «ellos lo han»; como en las tripersonales (nor-nori-nork),
dost «él me lo ha», dostie «ellos me lo han».
Otra particularidad, ésta casi exclusiva del verbo bermeano, es la presencia de -tzo en las formas
intransitivas bipersonales (nor-nori) con objetos indirectos de tercera persona del singular y del plural
(presente y pretérito, sujeto singular y plural), como dxatzo «él le es». Parece que aparte de en Bermeo,
únicamente se usan estas formas en Mundaca (juntamente con dxako) yen Elanchove, donde se utilizan
datxo y datzo, de acuerdo con los datos de Gamindi, quien ha recogido estas formas en 119 pueblos y
barrios vizcaínos. En todos los restantes, la terminación es -ko. En los demás dialectos se tiene -yo y -ko
(-kio).
ortuzar
ortuzar
miércoles, 16 de enero de 2013
fala
La fala (A fala) es una lengua romance del subgrupo galaico-portugués hablada en los municipios de San Martín de Trevejo, Eljas y Valverde del Fresno, todos ellos en el Valle de Jálama, al noroeste de la provincia española de Cáceres (en la frontera portuguesa).
Es también nombrada de diversas formas, como: Xalimés, Mañegu, A fala de Xálima, A fala d'acá, A nossa fala y chapurráu (en Valverde) o, por los partidarios de la teoría sobre la relación entre la fala y el idioma gallego, gallego de Extremadura o galaico-extremeño.
En cada pueblo se dan particularidades dialectales (por lo que etimológicamente resultaría más correcta la denominación más genérica de as falas), si bien son lo suficientemente inteligibles entre sí y respecto al gallego o el portugués. Estas variantes suelen denominarse lagarteiru (Eljas), manhegu/mañegu (San Martín de Trevejo) y valverdeiru (Valverde del Fresno).
Contando a todos los habitantes de los tres pueblos se estiman unos 6000 hablantes, aunque otras fuentes elevan la cifra hasta los 10 000, por los nativos que trabajan fuera de la localidad pero muchos de los cuales vuelven al valle en verano.
El extremeño es normalmente clasificado en tres ramas: altoextremeño, medioextremeño y bajoextremeño.
El altoextremeño es considerado habitualmente como dialecto (o lengua), y es hablado en la zona noroccidental de Cáceres y la suroccidental de Salamanca.
El medioextremeño y el bajoextremeño son al menos desde el siglo XVII hablas castellanas de tránsito con el leonés (como las hablas murcianas lo son con el catalán), y su influencia llega muy levemente hasta la Sierra de Aracena, en Huelva .
En Barrancos, población portuguesa situada en la frontera con Extremadura y Andalucía que se repobló en la Edad Media con onubenses de habla leonesa (extremeña), se habla el "barranquenhu", una mezcla entre extremeño y portugués.
Historia
La Extremadura occidental fue reconquistada por el Reino de León, siendo el asturleonés el dialecto histórico latino usado por los repobladores, que comenzaron con la repoblación de la actual zona altoextremeña alrededor del siglo XII.
Tras la unión de los reinos de León y de Castilla en el 1230, el castellano sustituyó poco a poco al latín como lengua oficial de las instituciones, relegando así al asturleonés como señal de pobreza e ignorancia de aquellos que lo hablaban. Sólo en Asturias (donde nació la lengua) era la gente consciente de hablar una lengua diferenciada del castellano. Pero incluso allí sólo algunos autores lo usaban en sus escritos.
Fue probablemente el influjo cultural de la prestigiosa Universidad de Salamanca la causa de la rápida castellanización de esta provincia, dividiéndose así el dominio asturleonés en dos desde bien temprano, el asturiano o asturleonés al norte y el extremeño al sur del antiguo reino de León. La expansión del español también se produjo desde el sur, con el crecimiento económico de la zona occidental de la provincia de Badajoz.
El siglo XIX vio el primer intento serio de escribir en extremeño, por el famoso poeta José María Gabriel y Galán. Nacido en Salamanca, vivió la mayor parte de su vida en el norte de Cáceres. Escribió en una variante local del extremeño, lleno de restos dialectales, pero siempre con un ojo puesto en el castellano y en la forma castellana de escribir, y escribiendo la mayoría de sus obras en castellano.
Después de eso, los localismos han sido la norma en los intentos de defender el extremeño, hasta el punto de que sólo algunos tratan hoy de revivir la lengua y hacer del noroeste de Extremadura una región bilingüe, mientras que la Junta de Extremadura y la de Castilla y León y el resto de instituciones oficiales estatales consideran que la mejor solución es defender la extensión y enseñanza del castellano normativo en la zona. Esto, unido a los continuos intentos por denominar al medioextremeño y al bajoextremeño como 'lengua' -el castúo, término acuñado por el poeta de Guareña Luis Chamizo- (fenómeno repetido en Murcia con el murciano y en Andalucía con el andalú) hacen todavía más difícil defender la verdadera lengua histórica y más fácil el rechazo de la administración a la normalización y enseñanza del extremeño. A pesar de las cifras que hablan de cientos de miles de hablantes (200.000 "hablantes activos" según el ethnologue) posiblemente sólo unos miles de mayores todavía conserven rasgos dialectales astur-leoneses y propios extremeños. Aunque la mayoría de las instituciones internacionales y algunas españolas reconocen al extremeño como lengua de España (junto con el asturleonés y el aragonés) a pesar de no ser co-oficial, lo cierto es que sin normalización y sin esfuerzos educativos por parte de la administración la 'lengua' extremeña está abocada a desaparecer y convertirse en otra variedad 'castúa' más.
Características
Rasgos típicos asturleoneses
Palatalización de la -l en restos lexicalizados: llal (lar), lludia (levadura),...
Cerrado general de las vocales -o, -e: trampusu, pirru, nigru, ...
Restos lexicalizados de la F- inicial latina: fogal (hogar), fala (habla), fechal (cerrar)...
Aspiración general de F- inicial latina: h.ierru (hierro), h.íu (hijo), h.umu (humo), h.oscu ("hosco", oscuro), h.uerti (fuerte), h.azel/h.el (hacer)...
Diptongación frecuente: cuelmu (colmo), duelu (dolo), priessa (prisa), carueçu (carozo), alcuentral (encontrar),...
Palatalización de la -n: ñubi (nube), ñúu (nudo), ñeblina (nebliana), ñuca, ñuera, ñiñu, ñogal, uñil, cañali (canal),...
Conservación de la antigua -e latina: redi (red), h.oci (hoz), h.azi (haz), cruzi (cruz), tosi, vezi, peci, vozi, sedi, vidi,...
Formas occidentales en los grupos latinos -cl-, -pl-, -fl-: achegal (llegar, conseguir, del lat. PLEGARE); flama, chamá, chamaina (llama, fuego,... del lat. FLAMA); achanal (allanar, del lat. PLANUS); ...
Formas verbales fuertes: h.izun (hicieron), truhun (trajeron), carçun (calzaron),...
Mantenimiento de antiguas aspiraciones: heneru (enero), giernu, gelal (helar), genciva (encía), gelmanu (hermano),...
Plural femenino -es y formas verbales -en, -es en la casi desaparecida "palra d'El Rebollal": les coses, les puentes, cantaben, llorabes,...
Epéntesis de -i-: unturia, grancia, urnia, matancia, esperancia, atah.arria, comienciu,...
Tendencia a la pérdida de las consonantes sonoras derivadas de las sordas latinas: mieu (miedo), tou (todo), fuèu (fuego), lau (lado), Estremaúra (Extremadura),...
Conservación del grupo -mb- latino: lambel (lamer), lombu (lomo), camba (cama), pomba (paloma), gamboniteru (gamón),...
En grupo consonántico motivado por pérdida de vocal latina, la primera consonante se hace -l: hulgal (juzgar, del lat. IUDICARE), relva (de RETOVA), duldal (dudar, del lat. DUBITARE),...
Cambio del grupo -rl- latino: mielru (mirlo), palral (hablar, de PARLARE), calranca, chalra, bulra, pelra, cholritu,...
Lexicalizaciones con el prefijo aumentativo per-: percayíu, perh.inchil,...
La l>r en ciertos grupos consonánticos: igresia, praça, ...
También la r>l: plau (prado)
Contracción en + artículo: nel, ena, enus, enas/enes
Empleo del posesivo antes del artículo: el mi h.íu, la tu casa, las nuestras vizinas,...
Terminación general y diminutivo: -in, -inu
Rasgos propios extremeños
Terminación generalizada de -r latina en -l: rompel, trael, ardol, abriol,...
Conservación de las consonantes sonoras, como en el portugués o el catalán: ca^sa, vizinu, cozina, co^sa,...
Distinción b-v y b-B en el habla de Garrovillas y Serradilla: caBeça (del lat. CAPUT), aBril (del lat. APERTUM), caBra (del lat. CAPRA), riBeru (del lat. RIPA),...
Terminación plural -us, -is (en vez de -os, -es como es general en asturianu): carrus, cancionis, perrus, alreoris,...
Formas aglutinadas: megu (conmigo), tegu (contigo), segu (consigo), nogu (con nosotros), vogu (con vosotros) (del lat. MECUM, TECUM, SECUM, NOBISCUM, VOCUM)
Aspiración del fonema antiguo /x/ (como en el castellano meridional) por influencia de la aspiración de la F- inicial latina: caha, paha, rohu,...
Aspiración de la -s en posición implosiva o apertura de vocal que la precede (como en el castellano meridional), presencia de hasta 10 vocales (y no sólo ocho, por la apertura de las vocales finales -u-, -i-, que no puede darse en castellano)
Formas verbales del grupo -zc- en -z-: conoçu, agraeçu, paeça, creça, reuza,...
Formas verbales condicionales: sedríe, h.adríe, abríe,...
Pérdida frecuente de la -d- intervocálica
Confusión de formas de presente (como en las hablas de Murcia): nuh.otrus palremus (en vez de 'nusotrus palramus', "nosotros hablamos"), cantemus, ...
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